Respecto de las declaraciones del presidente José Antonio Kast sobre la necesidad de justificar los costos de las investigaciones científicas en función del trabajo que generan, como Colegio de Biólogas y Biólogos de Chile manifestamos nuestra profunda preocupación ante la falta de comprensión sobre cómo funciona la generación de conocimiento, en Chile y en cualquier parte del mundo.

Más allá de los errores en los montos señalados, ya adordados por numerosos científicos e instituciones vinculadas a la ciencia, estas declaraciones desconocen que las investigaciones sí genera nempleo, muchas veces en condiciones profundamente precarizadas, debido a la falta de financiamiento adecuado para la investigación científica.

Todo el trabajo que implica la generación de conocimiento es fundamental para que las y los profesionales que aplican estos avances puedan continuar trabajando sobre la base de evidencia científica.

Puede sonar irrelevante estudiar cómo las células metabolizan energía, hasta que comprendemos que conocer esos procesos permite entender enfermedades y, por lo tanto, combatirlas. Puede parecer poco relevante estudiar las dinámicas de los ecosistemas, hasta que estas afectan por ejemplo la seguridad alimentaria de la población.

Muchas veces, estas investigaciones constituyen la base de nuevos conocimientos cuyas aplicaciones aparecen décadas después y que habrían sido imposibles sin ese trabajo previo.

Los ejemplos son innumerables y abarcan prácticamente todas las disciplinas científicas.

La generación de conocimiento no sólo es relevante por el trabajo que produce, sino porque permite que ese conocimiento sea aplicado y que podamos desarrolarnos como sociedad.

Cómo biólogas y biólogos, el ejercicio de nuestra profesión, en toda su amplitud, se basa en evidencia científica, ya sea generando conocimiento o aplicándolo. Las contribuciones en áreas como salud, docencia, consultoría ambiental y muchas otras serían imposibles sin el trabajo de colegas y otros científicos que producen este conocimiento.

Necesitamos más ciencia, no menos. Y como sociedad, necesitamos también mejores condiciones laborales para quienes generan ese conocimiento.